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miércoles, 19 de agosto de 2009

Cinco reglas de oro que garantizan tener sexo prolongado

Los hombres y las mujeres están programados biológicamente de forma diferente para disfrutar el sexo. Ellos tienden a precipitarse, ellas prefieren el ritmo tranquilo. Aquí van algunas sugerencias para aprovechar la energía de la pasión.
Cantidad y calidad
El placer sensual gana en cantidad y calidad, cuando se nutre con los ingredientes adecuados, se lo sazona bien y se lo cuece a fuego lento. En la cama, las prisas, el nerviosismo y la improvisación suelen ser enemigas del disfrute.

"En materia sexual, la regla de oro es cuanto más pausado y lento sea el precalentamiento, más intenso y explosivo será el ardor", señala la psicóloga María Hidalgo, experta en terapias de pareja. Hidalgo recomienda una serie de tácticas para que el placer se prolongue e intensifique al máximo.

Habla de tus deseos
Cuéntale los juegos eróticos que te gustan sin tabúes ni temores, en una pareja compenetrada en el terreno sexual debe existir una mutua aceptación.
La mayoría de los hombres disfrutan complaciendo a sus compañeras sexuales y les gusta saber cómo satisfacerlas. Pero "cada mujer es un mundo". Lo que “vuelve locas" a algunas produce rechazo a otras, añade la experta. Por ello es importante que cada uno conozca las preferencias del otro.

Pon tiempo y atención
Para disfrutar de una sesión sexual prolongada entre dos personas, conviene estar descansado, tener bastante tiempo por delante y seguir la premisa “disfruto dándote placer”, en lugar de procurar encender una pasión desbordante y buscar el clímax automático.
La idea de que ambos miembros de la pareja deben disfrutar al mismo tiempo y alcanzar el orgasmo simultáneo, está cayendo en desuso.
Cada persona tiene su propio ritmo, y para llegar a la cima del placer hay que conocerlo y respetarlo.

Llena tus pulmones de erotismo
Aprende a respirar adecuadamente, sin prisas ni sobresaltos, mientras mantienes relaciones sexuales. Es una de las llaves para relajarse, alejar la ansiedad por el resultado y aumentar las sensaciones placenteras.

Una respiración profunda, lenta y acompasada, que se realice con disfrute y siendo consciente de cómo el aire llena y vacía los pulmones, no sólo aumenta la sensación de calma –y el en hombre reduce la urgencia eyaculatoria-, sino que además, hace que el cuerpo se vuelva más sensitivo, al estimular la circulación de la sangre y la percepción de los terminales nerviosos.

Posturas, detenciones, lentitud
Cualquiera que sea la postura sexual que adopte la pareja, sus movimientos deben ser muy lentos y voluptuosos. Este ritmo es esencial para prolongar la sensación placentera y reforzar la intimidad.

lunes, 17 de agosto de 2009

¿Por qué son infieles las mujeres?


Para ellas, el tener una aventura extraconyugal no significa necesariamente mantener relaciones sexuales, sino que puede tratarse de algo puramente emocional e incluso, platónico.

Aunque haya sexo de por medio, también suele mezclarse con los sentimientos. Son pocas las mujeres que declaran abiertamente estar sólo motivadas por el sexo cuando son infieles.

A las mujeres les cuesta mucho más dar el paso de acostarse con alguien, mientras que los hombres funcionan más bien a la inversa: sus relaciones extraconyugales suelen ser estrictamente sexuales, sin intención de ir a nada más, y suelen dejarse llevar por impulsos puramente físicos sin pensar en las consecuencias que ello pueda tener y sin tener demasiados sentimientos de culpa.

Aunque la aventura llegue a ser sexual, las mujeres tienen necesidad de sentirse queridas, de que haya sentimientos de por medio. Engañar a sus parejas suele producirles grandes remordimientos e intranquilidad. Una mujer casi siempre tiene en cuenta el daño a su pareja y su medio social, sobre todo "el qué dirán", frente a la posibilidad de tener una ventura y, antes de tenerla, sopesa fríamente los "pros" y los "contras".

Puede ser infiel de manera premeditada, organizada e incluso práctica, teniendo en cuenta, por ejemplo, si sus horarios o sus obligaciones se lo permiten. Otro factor determinante que una mujer suele considerar antes de tener una aventura, es si su relación matrimonial le satisface.

Generalmente, una mujer contenta con su pareja no tiene aventuras ni se deja tentar. La satisfacción sexual parece no tener demasiada influencia en este hecho, ya que las mujeres suelen buscar aventuras de tipo emocional. Puede que el sexo les funcione de maravilla con su pareja pero necesiten una dosis de pasión, misterio o cariño.

martes, 11 de agosto de 2009

Muchas mujeres siguen disfrutando el sexo en la vejez


Con la edad, las mujeres suelen ser cada vez menos activas sexualmente y perder el interés en el sexo. Pero un estudio revela que existen muchas mujeres que siguen teniendo relaciones sexuales y que mantienen el deseo sexual más allá de los 60 años. Según los autores, la salud mental y física de las mujeres influye sobre la vida sexual más que la edad.

La sabiduría popular sostiene que la actividad y el interés sexual femeninos se van desvaneciendo con el paso de los años, pero estudios previos habían demostrado que algunas mujeres mantienen vidas sexualmente placenteras en la tercera edad, explicó en Journal of the American Geriatrics Society el equipo de Alison J. Huang, de la University of California en San Francisco.

Para investigar qué factores estarían asociados con esa continuidad del interés sexual, los autores les pidieron a 1.977 mujeres, de entre 45 y 80 años, de distintas etnias, responder cuestionarios sobre su salud física, mental y sexual. Más de dos tercios de ellas estaban casadas o convivían en pareja.

El 43 por ciento de las mujeres dijo que su deseo sexual había sido "moderado a muy alto" en los tres meses previos; el 60 por ciento mencionó alguna actividad sexual en ese período. El 25 por ciento de las mayores de 65 años dijo que había tenido un interés por lo menos moderado en el sexo durante los tres meses previos y casi el 37 por ciento había tenido relaciones sexuales. El 57 por ciento dijo que se sentía sexualmente satisfecha por lo menos moderadamente.

Los motivos que más citaron las mujeres para no tener actividad sexual fueron: falta de interés (el 39 por ciento), ausencia de pareja (el 36 por ciento), problemas físicos de su pareja (el 23 por ciento) y falta de interés sexual de su pareja (el 11 por ciento). El 9 por ciento de las mujeres atribuyó la falta de actividad sexual a sus propios problemas físicos.

Estar casada o convivir con una pareja triplicó la probabilidad de que las mujeres tuvieran relaciones sexuales por lo menos una vez por semana. Las posibilidades de tener sexo semanalmente aumentaron también con los resultados en un test de salud mental y física.

El equipo identificó algunas diferencias étnicas. Por ejemplo, las mujeres negras eran más propensas que las blancas a sentir un deseo moderado o intenso de tener relaciones todas las semanas, pero eran menos propensas a tenerlas, mientras que las latinas sexualmente activas eran más propensas que las blancas a sentirse por lo menos moderadamente satisfechas con la vida sexual.

Para el equipo, esas diferencias podrían tener varias causas, incluidos factores culturales. "Además, habría diferencias importantes en el interés de las mujeres de informar sobre la actividad sexual y los problemas en las distintas etnias", agregaron los autores. "Se necesitan más estudios para evaluar cómo esas diferencias pueden influir sobre los debates médicos asociados con la actividad sexual de las mujeres de distintos entornos", concluyó el equipo.